Rizar los bordes.
Con un pincel y un poco de agua, humedecemos los bordes del papel, por un único lado, de forma discontinua: mojamos un tramo de un 1 cm y dejamos otro seco, alternando hasta completar todo el contorno.
Dejamos secar los círculos sobre una superficie evitando que la zona húmeda toque nada, para que el borde se rice de forma natural.
En pocos minutos ¡verás cómo se forman esos bordes ondulados!